


Pedro Jose Pallares






Hablamos mucho de ciencia, de partículas, de leyes y de física.
Y perfecto: ese es el terreno donde el ateísmo y el agnosticismo se mueven con solvencia.
Ahí todo encaja… mientras no salgas de lo material.
Pero en el momento en que intentas explicar algo tan cotidiano como la conciencia, ocurre algo casi irónico: el universo que describiste como puramente físico despierta, piensa, siente, recuerda, decide, ama y sufre.
¿Cómo lo hace?
Nadie lo sabe.
La experiencia subjetiva —lo que ves, lo que recuerdas, lo que deseas— no cabe en ninguna ecuación.
No es reducible a quarks o a electrones… y aun así es lo que define tu vida.
Y si das un paso más hacia lo metafísico —sentido, propósito, moral, origen y destino— la brecha se vuelve un abismo.
La pregunta ya no es qué es el universo, sino por qué existe algo en vez de nada, o por qué importa lo que hace
Si tu visión del mundo solo puede explicar átomos, pero no puede explicar por qué te importa tu hijo, tu dolor, tu arte o tu historia… tal vez el problema no es la pregunta, sino el marco desde el que la estás intentando responder.
La realidad es más grande que la lista de cosas que puedes medir.
Y reducirla a lo que cabe en un microscopio… es la forma más elegante de empobrecerla.




Como así? Pues si, si le preguntas a cualquier CEO , su empresa siempre está en un momento difícil o desafiante, un buen momento es algo que siempre está en un pasado en comparación con el presente. Aplica para organizaciones y personas.
Ahora, eso es una oportunidad, de poder avanzar y superarse, pero ciertas condiciones son necesarias y aquí te cuento sobre eso…


Hay un tipo de preguntas que incomodan… no porque tengan respuesta, sino porque revelan que tu marco mental no es suficiente.
Hablamos mucho de ciencia, de partículas, de leyes y de física.
Y perfecto: ese es el terreno donde el ateísmo y el agnosticismo se mueven con solvencia.
Ahí todo encaja… mientras no salgas de lo material.
Pero en el momento en que intentas explicar algo tan cotidiano como la conciencia, ocurre algo casi irónico: el universo que describiste como puramente físico despierta, piensa, siente, recuerda, decide, ama y sufre.
¿Cómo lo hace?
Nadie lo sabe.
La experiencia subjetiva —lo que ves, lo que recuerdas, lo que deseas— no cabe en ninguna ecuación.
No es reducible a quarks o a electrones… y aun así es lo que define tu vida.
Y si das un paso más hacia lo metafísico —sentido, propósito, moral, origen y destino— la brecha se vuelve un abismo.
La pregunta ya no es qué es el universo, sino por qué existe algo en vez de nada, o por qué importa lo que hace
Si tu visión del mundo solo puede explicar átomos, pero no puede explicar por qué te importa tu hijo, tu dolor, tu arte o tu historia… tal vez el problema no es la pregunta, sino el marco desde el que la estás intentando responder.
La realidad es más grande que la lista de cosas que puedes medir.
Y reducirla a lo que cabe en un microscopio… es la forma más elegante de empobrecerla.
8 months ago

La cuestión Venezuela va mucho más allá de lo ideológico, va mucho más allá de pretensiones de las potencias por petróleo, hay mucho que entender sobre esto que además tiene sus repercusiones en el mundo del emprendimiento y marketing aunque no pareciera
8 months ago

Nadie está “bien” en un momento presente, y eso es una ventaja!!!!
Como así? Pues si, si le preguntas a cualquier CEO , su empresa siempre está en un momento difícil o desafiante, un buen momento es algo que siempre está en un pasado en comparación con el presente. Aplica para organizaciones y personas.
Ahora, eso es una oportunidad, de poder avanzar y superarse, pero ciertas condiciones son necesarias y aquí te cuento sobre eso…
8 months ago




